"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"

"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
S. Choabert

martes, 30 de agosto de 2011

Un incidente más



La relación con su padre fue como la de unos primos lejanos, no había mucha comunicación con él. Ésta podría ser una de las causas de que en el colegio no tuviera buenas aptitudes respecto a sus compañeros. Admitía con enorme conformismo, la tunda de golpes que sus iguales propinaban en el colegio a los más indefensos, a la vez que despeñaba como medida de castigo a los chicos insociables o en todo caso, los chicos huidizos que se alejaban del rebaño. Al llegar al portal de su vivienda alzaba la mirada acechando la ventana de la habitación de sus padres por si se topaba casualmente con algún objeto extraño que no reconocía. Entonces recordaba la historia que su nana le había contado de pequeña: en una noche de tormenta y viento del suroeste, como un vendaval que derribó muchas tejas, su padre entró en la habitación donde ella dormía con solo tres semanas de vida, destapando las cortinas y separando del marco las hojas de la ventana. Se dirigió a la cuna y la arrebató de la calidez del edredón, situándola en el alféizar de la ventana dentro del capacho de la compra. Inmediatamente su madre la escuchó llorar, rescatándola entre gritos y sollozos. A medida que fue creciendo, la moralización de su padre estuvo presente en sus conversaciones: " Un buen padre debe velar por sus hijos y, si pienso que debes estudiar medicina en vez de dedicarte a la pintura lo hago por tu bien". La última situación espinosa que padeció con su padre fue en una discusión que él provocó. Bajo la luz clara de finales de verano, examinaba a su padre mientras la gritaba. Se acercó a él y rápidamente, le tapó los oídos para que solo se escuchara a él mismo. Cuando éste abrió la boca por la sorpresa, ella le tapó la nariz con el único objetivo de que el oxígeno esencial para vivir abandonora sus pulmones, enrareciendo el aire interior y soportando un ligero mareo. De tener un cuchillo entre sus manos en esos instantes, no habría considerado la posibilidad de penetrar con intensidad y violencia el borde de la hoja en su abdomen.

24 comentarios:

  1. Es que "tanto va el càntaro a la fuente..."

    Esta chica se cansò.

    Buen relato.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. un incidente más?
    ya, después de ese final no lo creo. mas bien, supongo que es el último...

    me gusta el texto, como siempre te digo, y te lo voy a seguir diciendo hay una voz que ya tenés, delicada y sutil.!

    besotes

    ResponderEliminar
  3. Ha llamado Electra. Dice que se piensa colar en tus sueños y que sus-vais-a-cagah.

    Miedo.

    ResponderEliminar
  4. Me encanta, de verdad. Esta es, me parece, una vuelta de tuerca a tu escritura, que si bien se torna, aparentemente más accesible en las formas, retuerce el contenido para hacer sentir una potencia, la fuerza de la lengua o de la realidad, no sé.
    La relación con los padres...

    ResponderEliminar
  5. Nunca entendí lo de las novatadas, además es una cosa más moderna, antes no existían, bello relato.
    Un beso

    ResponderEliminar
  6. Hay padres que se merecen cualquier final, luego de haber construido recuerdos tan opacos.

    Muy bueno.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Un incidente más y uno menos.
    Hola Esi, ya estamos de nuevo por aquí, ¿pronto de vuelta al trabajo?.
    Espero que hayas tenido buenas vacaciones.
    Un cordial saludo

    ResponderEliminar
  8. Para quitarse el sombrero...

    Afortunadamente no tenía a mano el cuchillo, pero el padre igualmente lo sintió entrar en su orgullo. Genial

    tres abrazos :)

    ResponderEliminar
  9. Esos primos lejanos, que pueden hacernos tanto daño. Estremecedor, y para recapacitar sobre la responsabilidad que conlleva la paternidad. No por tener un hijo, alguien puede considerarse un verdadero padre...hay que hacer méritos para ganarse ese apellido.

    Gracias por animarnos a pensar de vez en cuando, pensar es gratis...
    no pensar, a veces sale demasiado caro.

    ResponderEliminar
  10. La escuela es lo más duro que un ser humano debe enfrentar. Castas, golpes, sectarismo, violencia en todas las formas. Y además, hay que estudiar...
    Abrazos para vos!!

    ResponderEliminar
  11. http://www.youtube.com/watch?v=qZVcoNkqVK4&feature=related

    ResponderEliminar
  12. Hermosa blog ; ))
    Besos y abrozos ; **

    ResponderEliminar
  13. Es una historia dura, pero bien narrada.
    Besos

    ResponderEliminar
  14. Una historia dura, muy dura... Estoy pensando en tantos hijos que han sido, son y serán tiranizados por su padres y me pregunto si existe la posibilidad de salir adelante ser útil al mundo con semejante pasado. ¡Qué importante es el amor que nos dan en la infancia!
    Hasta la próxima.

    ResponderEliminar
  15. Buen relato con un tema que siempre quema.
    Me ha encantado.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  16. Una historia muy cruel por lo que muestra, pienso como mercedes, si existen -que yo creo que sí- niños/as así qué futuro les deparará el destino, te puedo decir que al menos conozco un caso así. Por eso me ha impactado.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  17. este relato es más directo, menos críptico que los anteriores. pero sigue fluyendo con el uso perfecto de la palabra, de las imágnes, y conserva lo que para mí representa tu escritura: la extrañeza y la oscuridad.

    mil besos*

    ResponderEliminar
  18. Cuantas veces las herencias que dejan los padres son las de Caín. Padres vengativos y resentidos inculcal a sus hijos el mismo odio que ellos han heredado y así durante generaciones.
    Que se cambie el estigma es lo necesario. Sólo se logrará con educación y respeto.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  19. Me satisface leerte con ésta narrativa para ·humanos· el texto "una grata novedad" por su sencillez de entendimiento y comprensión me gustó.

    Abrazo

    ResponderEliminar
  20. Es que bien merecido se lo tendría.
    Relaciones tortuosas que en este espacio son literatura, pero que muchos padecen con toda su realidad.

    Abrazo!

    ResponderEliminar
  21. Los incidentes de la vida de algunos son muchos mas de lo que ellos piensan, no todos tienen una nana que les cuente lo que no recuerdan. Salu2.
    P.D. Espero que no te haya molestado el otro día con mi petición.

    ResponderEliminar
  22. Una historia muy dura y real, te diría que sobran mis palabras.
    Un beso.
    HD

    ResponderEliminar
  23. La sensación de que entro con el filo de la palabra me quedo mas que claro y hasta se puede ver esa herida que sangra sin manchar…

    Un abrazo!!!

    ResponderEliminar