"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"

"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
S. Choabert

lunes, 28 de septiembre de 2015

"La actividad del ala aguarde"


Ahora que el otoño empieza a trasnochar, las hojas doradas se abalanzan y chocan en mi cara siguiendo el abandono del viejo candil. Cediendo la resistencia al descontrolado calor de la calle, algo conserva la hoja de ruta del nuevo tiempo: sin llegar a sentirlo, el relente de las horas mas oscuras aterriza siempre lento entre nuevos caracteres escritos en línea recta. Es difícil no volver a las letras y símbolos de siempre, pero la fuerza de las palabras se deletrean en los árboles semidesnudos que el amarillento entretiempo menudea con sus pinceladas. Aquí estoy, a deshora, aspirando a rellenar en estas rayas, una ristra trenzada de palabras con las que manifestar mi deseo laborioso y tenaz de recoger las hojas caídas y tejer sinuosas elevaciones en este relieve repleto de curvas, elevaciones y depresiones.


La vida se escribe con la savia de los árboles.
La muerte se lee en su hojas amarillentas.
José Miguel Millán

12 comentarios:

  1. De todas las impresiones del día, de la cantidad de fenómenos de diversa naturaleza y de los miles de objetos que por todas partes nos pasan por delante de los ojos hay una sola cosa, a menudo no la más importante sino una de casual y secundaria, que recordamos con más fuerza que el resto. Por alguna razón recuerdo un árbol concreto, que no se diferenciaba en nada de los demás, un hormiguero, una hoja amarillenta, un tipo de musgo ... Me parece que podría dibujar estas cosas con todos los detalles.

    Vladimir Arseniev. Dersú Uzala. Por el país del Ussuri.

    Petons!

    ResponderEliminar
  2. Se extrañaban tus palabras Esi!
    Hoy hojitas de ámbar volando hasta nuestras ventanas.

    Un abrazo desde nuestra incipiente Primavera.

    “Por encima del campo pasó el mes de septiembre.
    Quizá el último sol del otoño
    —antes de que las lluvias
    lleguen—…”


    Angel González

    ResponderEliminar
  3. Aquí la primavera remolonea sin decidirse a explotar sus bondades. A veces brilla esplendorosa, otras se esconde debajo de las cobijas y hay que sacar las camperas del baúl.
    Saludos!!

    ResponderEliminar
  4. "La vida se escribe con la savia de los árboles.
    La muerte se lee en su hojas amarillentas."
    Apuntada está en mi libreta especial. :)
    Hace poco oí en la radio otra frase que me encantó y que decía más o menos: " Despues de la edad del conocimiento, quiero alcanzar la de la sabiduría."
    Preciosa actitud: dendrocronología humana.
    Abrazo con todas mis ramas ;)

    ResponderEliminar
  5. No hay por qué preocuparse. La primavera vuelve tras el frio beso.

    ResponderEliminar
  6. Como a Maria Jesús, también me alegra muchisimo volver a leerte. Esta estación que a muchos deprime a mi me da la vida. Disfrutémosla.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. A pesar de elevaciones y depresiones, de sus días menguantes, del frío de sus mañanas... a pesar de todo, me gustan los colores del otoño...

    ResponderEliminar
  8. A LAS MUY BUENAS NOITES, DOÑA ESI!!! Celebro que también te guste el otoño: ES GENIAL!!!, A disfrutarla, en realidad es como si asistieras, con sus colores, sus bajadas de temperatura y sus lluvias a toda una fiesta para los sentidos y el espíritu.

    Un besazo!!!



    ResponderEliminar
  9. HACES QUE UNO TAMBIÉN SIENTA ESAS HOJAS EN EL ROSTRO.
    ABRAZOS

    ResponderEliminar

  10. No hay que preocuparse. Todos los otoños nos regalan belleza... y compensa. Mira bien tu colección de hojas secas, en ellas está tu historia.
    Me gustó.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

    ResponderEliminar