"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"

"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
S. Choabert

jueves, 18 de julio de 2013

Este jueves un relato: El pozo de los deseos



De camino a casa, vigilada por el hormigueo y entumecimiento de sus piernas que siente al final de cada día, busca entre sus bolsillos el mechero que camufló en su delantal mientras frotaba la última mesa de la terraza. A sus manos se dejó ver una moneda de 50 céntimos en cambio sus ojos se fijaron en una calcomanía con forma de estrella que encontró en el suelo. Al intentar recoger el adhesivo del asfalto, la moneda se coló por las rejas de la alcantarilla que arañaba sus sandalias. De repente se halló mirando a través de los pequeños barrotes pretendiendo encontrar la moneda entre las bolsas de basura y, en algún recoveco de su mente, imaginó que al acercarse al borde y formular un deseo, solo debería comprobar la cara sobre la que cayó la moneda para que sus antojos se satisficieran. Pero desde el suelo pensó en la cita de Han Yu: “Quien se siente al fondo de un pozo para contemplar el cielo lo encontrará pequeño”, por tanto, desde ese momento tuvo claro que los sueños solo se cumplen con esfuerzo, con la magia poderosa que otorga el ansía y con la visión abierta que hace entender lo de fuera como verdadero y provechoso.
 
Más deseos en el pozo de San

34 comentarios:

  1. Muy buen relato con excelente mensaje Esilleviana!!!

    ResponderEliminar
  2. Vale... esfuerzo y visión abierta...

    Pero, ¿encontró la moneda?

    Y ya puestos, ¿cuál es la cara y cuál la cruz en una moneda de 50 céntimos?

    Hoy sólo ofrezco preguntas...

    ResponderEliminar
  3. Corazón, ya me conoces... :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  4. No se trata solo de pedir, hay que aliñarlo con tantas otras cosas. Si todo fuera tan facil...
    Un abrazo Esi por este pozo con mensaje.

    ResponderEliminar
  5. Gracias. Recogí la moneda y me ha tocado el euromillon

    ResponderEliminar
  6. Y cuando llegué a casa, puse los pies en alto, el portatil en las rodillas y empecé a leer: "De camino a casa..."
    Un texto lleno de recovecos, cambios de dirección, ecos.
    Me ha encantado, Esil, como todo lo que te leo.
    Y la cita de Han-Yu.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Sí, eso lo tenemos más o menos claro, pero si también nos quitamos del soñar...

    Buen relato

    Besos

    ResponderEliminar
  8. Y yo que voy leyendo y no dejo de acordarme del cuento de la lechera... el mundo de los anhelos es así, y puede que si o puede que no. Supongo q esa leyenda lo dice todo...
    Besos!!!

    ResponderEliminar
  9. pues si, con mucho esfuerzo. Aunque a veces, y en ocasiones nunca, de rebote toque la lotería. Pero este cuento encubre una preciosa enseñanza tan grande como un templo. Tal cual. Muy hermoso. Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. Me mataste con este delirio tan oriental, tan ensoñador... Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Es así, si uno lucha por un sueño, puede cumplirse; pero si uno espera que se cumpla por arte de magia, está perdido.
    Buena reflexión
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. «Soy una persona fogosa que sólo comprende la vida líricamente, musicalmente. En mí, los sentimientos son mucho más fuertes que la razón. Tengo tanta sed de maravillas que sólo lo maravilloso ejerce su poderío sobre mi ser. Paso por alto todo aquello que no puedo transformar en algo extraordinario. La realidad no me impresiona. Sólo creo en la intoxicación, en el éxtasis y cuando la vida cotidiana me apresa, me escapo...

    Anais Nin

    ResponderEliminar
  13. Los deseos son peticiones para alcanzar metas, resolver problemas,
    es simpático arrojar una moneda en el pozo o fuente. Pero lo tomamos
    como un impulso o complemento a nuestro esfuerzo personal.

    Buena reflexión, un abrazo para ti.

    ResponderEliminar
  14. Nada ocurre por casualidad. Todo lo que pasa tiene un porqué. Tal vez tu cerebro no lo sepa, puede que jamás lo imagine. Pero tu corazón lo sabe. Tu corazón siempre lo sabe.

    abrazo

    ResponderEliminar
  15. Una estupenda moraleja.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  16. Del cielo le cayó esa estrella, antes de que lanzara sin querer la moneda. Los pequeños tesoros a veces vienen por sí mismos.
    Besito

    ResponderEliminar
  17. “Quien se siente al fondo de un pozo para contemplar el cielo lo encontrará pequeño”,

    Un pedacito de cielo es suficiente para que anclen las pupilas, ninguna alcantarilla podrá contra una estrella...aunque parezca lo contrario.

    Delicioso micro, delicioso!
    Besos Esi.

    ResponderEliminar
  18. Me ha gustado la frase de Han Yu, nunca la había oído.

    ResponderEliminar
  19. wow.... que excelente frase la que nos acabas de regalar, estupendas palabras para encajar a la perfección tu texto, sencillo y divino, como para ponerse a pensar en nuestro hoy, y en nuestro alrededor, me ha gustado, trataré siempre de recordarlo, un beso gigante para ti......

    ResponderEliminar
  20. Me gusta cómo nos presentas al protagonista del relato y la moraleja final. Un placer leerte. Un beso.

    ResponderEliminar
  21. Desear es como formular un sueño, una ilusión, pero como dice el dicho "A Dios rogando y con el mazo dando..."
    Hay que trabajar hasta por los sueños. Ojalá siempre haya algo por delante por ver y anhelar.
    Te lo deseo, por tu buen mensaje y buen decir.

    Besos!!

    ResponderEliminar
  22. Podría decir Amén. Podría también no decir nada. O salir a caminar entre palmeras.

    Beso.

    ResponderEliminar
  23. más que deseos incumplidos se me hace que esos centavitos valían mucho más de lo que la moneda pregonaba, al menos para esa mujer
    Pobre, me dio mucha pena

    un besote

    ResponderEliminar
  24. Siempre ayuda soñar de acuerdo con posibilidades reales
    Besos

    ResponderEliminar
  25. Si, pero a veces el esfuerzo, por desgracia, no es recompensado como se merece...yo creo que hace falta un poco de suerte para todo en esta vida. "Hay gente que nace con estrella y gente que nace estrellada" (No es tan bonita como la frase que has puesto tú, ni se de quien es, pero siempre la he oído)

    ResponderEliminar
  26. Depende desde donde se ubique el observador, el objeto será más o menos imponente. Un sueño será siempre imposible para el que no se atreva a cumplirlo.
    Ganas hacen faltas, aunque también valentía.
    Besos!

    ResponderEliminar
  27. Es bueno tener sueños, pero también luchar para conseguirlos y no sentarse a espera que simplemente se cumplan.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  28. Creo que es demasiada filosofía para el simple hecho de pedir un deseo.

    Claro que, si consideramos al deseo como un modo de filosofar...

    Saludos!

    J.

    ResponderEliminar
  29. FULLLLL, EXCELENTE POST.
    UN ABRAZO

    ResponderEliminar
  30. Buenísima esa cita del cielo pequeño visto desde el agujero de un pozo. Me gusta la historia porque me gusta soñar con los ojos muy abiertos, y aunque creo que todo sueño lleva su parte indivisible de esfuerzo y trabajo, también creo que sólo se cumplen los sueños que desean con fuerza, los que somos capaces de visionar antes de que sucedan, los que nos creemos que están sucediendo antes de que realmente sucedan. Esta es mi teoría de los sueños y puedo decir que ¡¡funciona!!.

    Un abrazo Esilleviana y encantada de visitarte de nuevo y encontrarme este post tan bien escrito. Un besote.

    ResponderEliminar
  31. pues si los sueños se consiguen trabajando y esforzándose por llevarlos a cabo, no hay milagros... buen domingo.. un beso

    ResponderEliminar
  32. Ciertamente, en esta semana en que hemos estado tan centrados en el azar, es buenmomento reivindicar el esfuerzo, tan importante para alcanzar los deseos.
    Bien dibujada la protagonista.
    Besos.

    ResponderEliminar
  33. Los deseos que se formulan con los ojos cerrados, esos...no se cumplen. Y se sabe. Los que son empujados por el ansia, esos...es posible. Se fantasea

    Un beso

    ResponderEliminar
  34. La posibilidad de cambiar el destino está en nosotros. Un saludo.

    ResponderEliminar