"Fue encontrado en su cama en un estado esquelético vestido con un pijama". Quería morir como vivió, inventando pájaros, proyectando aire sobre las últimas imágenes que recordaba de los mejores momentos evocados. Mientras inclinaba la memoria poco menos hasta volverla boca abajo para vaciar todo su contenido, sintió como los dedos de cuatro manos abrían las fotografías de las distintas generaciones de su familia. Allí encontró a la madre del abuelo atrapando monedas en el instante que ellos abandonaban su cuarto. Al abuelo sentado y golpeando su sueño dorado: profundizar la enseñanza musical que nunca pudo finalizar. Más allá encontró al niño sin padre viviendo con sus abuelos esperando la llegada de su madre dos veces al año. En la última parada discrecional, junto a la ventana frente al cosmos, su corazón comenzó a ralentizarse a la vez que encaminaba las últimas fuerzas hacia el sol. La fortaleza del suelo cedió durante el minuto que corrió delante de la tranquilidad de ataviarse con el pijama que compró para su viaje definitivo, respecto a la chocante consumación de aquella dulce noche.
"¿Quién no escribe una carta? ¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
S. Choabert
domingo, 21 de octubre de 2012
miércoles, 17 de octubre de 2012
Taller de cerámica
Sale el sol sin una nube alrededor y en el taller de cerámica encuentro a un contrabajista sesionista disfrutando de una sentina como en un burdel de lujo. Mientras modela flores y árboles en el desierto, él siente que cada una de las clases representa su cuerpo con la vida y alegría de la rueda que gira en el torno a modo de obelisco. Sus manos de tierra describen ánforas, cuencos, platos, bandejas y botellas que delante de un cuerpo desnudo de arcilla imprimen los pasos que persiguen sus dedos a motivos y formas sin encargo ni cometido. Entretanto el tiempo transcurre sin prisa y sin llegar a perder la plenitud de sus manos punzadas crea un coloide en el que las cerámicas susurran un idioma tanto ex profeso como inadvertidamente, un vocabulario adaptado a todos los léxicos posibles. Ingrávida, alcanza a vender su alma al barro durante la clase impartida, en tanto abre y cierra las puertas de todos los fondos y caudales que conserva en su pequeña hacienda, refinando el zulo del argot artístico.
viernes, 12 de octubre de 2012
Cuerpo calloso
| Cristal Rasgado |
Como una descarga eléctrica y desde su gran cuerpo calloso, exploraba las profundidades de los dos extremos en los que se desenvuelve la existencia del interés trascendental por vivir. El origen del haz de aquellas fibras nerviosas estaban preparadas para moldear y componer el árbol de su vida. Se unían a la vez que avanzaban, tirando por el andarivel de la hondonada proyectadas en las emociones de ambos hemisferios. De repente se encontraba en el lado izquierdo de su hemisferio cerebral donde su ala más investigadora y erudita se enfrentaba a la otra orilla, "el sonido de una carcajada" y su aspecto más espontáneo y natural. El lateral izquierdo reanudaba su actividad: "Soy categórica, exacta, línea, analítica, estratégica, práctica, siempre controlando, realista, ordenada, lógica y conozco exactamente quien soy". En ese paso continuo de electricidad estática, se descuelga del hemisferio derecho ajustando el vórtice a las habilidades particulares: "Soy creativa, un espíritu libre, apasionada, anhelando, sensual, agradable, una imagen en movimiento con fantasías sin límites, Arte, Poesía y sensación". En ese flirt continuo entre los dos mitades y después de que se enredara el cable que une las dos partes iguales, logra ajustarse al equilibrio armónico de la razón y la emoción para tomar sus decisiones, siendo "cualquier cosa que quiere ser".
martes, 9 de octubre de 2012
Besos de cine
Leo a Cortázar para pensar en ti. No tengo claro cuanto deseo besarte para fantasear con tus labios y tus manos o bien imaginarte para ambicionar lo que pretendo, perfumar tu ropa con esta atracción. Mientras tanto precinto y sobrellavo por mandato judicial la gama de fotografías que conservo de ti en todos los lugares que compartimos. Hasta que llegan las puntualizaciones de tus besos: esos toques de tus labios en mi oreja eran la pincelada ligera que hacían originar un filón de sensaciones en la nuca hasta descender por la columna vertebral. Al rozar tus dedos en mis piernas, el frescor captado se identificaba con la humedad que se introduce por las ventanas al abrirlas de par en par en una noche de octubre. Las delicadas palmadas humeantes entregadas a mi carne para sentar producían la delicia inmortal como la parte más espiritual de mi cuerpo. Este día de Rayuela aspiro el recuerdo de tu efigie para disfrutar de tus besos, junto al terso recorrido de mis dedos por tu espalda con el que terminar la ruta en el bolsillo de tus pantalones del chándal.
"Para terminar la ruta en el bolsillo del chándal donde busco un paquete...con dinero" :))
Mª J. de P.
domingo, 7 de octubre de 2012
-Scopio
Al acercar sus ojos a las lentes oculares del pequeño microscopio que cada casa tiene en la mirilla de la puerta, inventaba un camino a seguir a cada una de las enterezas y flaquezas que hallaba tras la celosía y a la vez, coronaban el puerto más alto que lograba pedalear. No le importaba desconocer el significado de las muestras escritas en la oscuridad, puesto que la fuente de luz localizada en la base del aparato reflejaba partículas brillantes que obtenían un destello especial en todas las pruebas que distinguía. Los signos de los tanteos realizados arrastraban otras huellas y gestos que lograba radiografiar, asociándolo a la imagen a estudiar de la persona observada. Desde el haz de luz que emanaba del proyector, las partículas diminutas de la muestra observada se advertían como voces que desean escuchar interpretando un lenguaje secreto que hace un ruido especial. Así es como tensaba las palabras que encontraba baja la luz del binocular, estirando el significado del lenguaje.
viernes, 5 de octubre de 2012
Desaciertos afortunados
Desde una altura invisible y a borbollones, me llega una vez al mes tus pequeños fallos, esos instantes poco acertados que llenan una copa de merlot con un brut primerizo suave y carnoso. La seducción de tus equivocaciones discurren entre las aguas tranquilas donde los tentáculos de mi actinia común se activan ante la luz de tus jipíos flamencos. En cada una de las ocasiones de tu cortesía, Eolo me trata bien, con vientos favorables recogidos en tus dedos aplazando la tempestad de tu ausencia. La noche de amor se torna perfecta en presencia de tus fallos, comprendiéndose a si mismos frente a la retórica que exhiben tus palabras de inicio del mundo. Y es entonces cuando solo deseo continuar envenenándome con la imagen desnuda de tus ojos y tu boca mientras alargo el temblor por sobredosis que el filtro encubierto de la llamada de atención incendia mi sensibilidad. Aguanto la respiración esperando que llegue la siguiente visita.
martes, 2 de octubre de 2012
Desagüadero
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| Chema Madoz |
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