"¿Quién no escribe una carta? ¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
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S. Choabert
miércoles, 20 de abril de 2011
Clave
Con el conocimiento sofisticado de aquel idioma y el automatismo de una lograda habilidad para la prosa, narrando sus experiencias, prestaba atención a los secretos reservados de los movimientos convulsivos de sus golpes de tos y a las patadas que con tanto arte, golpeaba al aire. Los pactos tratados y convenidos, ella los poseía del modo más exclusivo mientras mimaba el desbordante epitelio sensorial de aquellas palabras preñadas. Durante el tiempo que duraban los diálogos, ella solo descodificaba un determinado códice cifrado: ·engullirte, primero los hombros y seguidamente rodear tus caderas. Peregrinar por tu talle con el sosiego y la quietud de irse a vivir al campo buscando tranquilidad·. Con la intermisión de cada transmisión, ella no precisaba carnes, verduras o legumbres para reponer fuerzas, solo algo de azafrán y romero, para alterar el sabor del alimento que él le proporcionaba y, nuez moscada y pimentón para excitar su paladar, entretanto acariciaba su cuerpo impreciso y borroso. Y así, tamizando su complexión con sumo cuidado, suavizaba el color de la pantalla mientras seleccionaba el brillo que él desprendía. Hallando objeciones, si no recibía respuesta por su parte, conmovía todos sus instintos y pautas de conducta echándose al coleto con la frugalidad y moderación de una cena con frutas. Ése era el instante en el que cerraba los ojos para destapar el fantasma que ni el paraguas lograba entender y abrir. Solo deseaba que regresara su voz, entretanto necesitaba sus llaves etílicas a la vez que mordería la nuez de su garganta.
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Esto es un manjar, o lo que se podría llamar, delicado banquete.
ResponderEliminarmmmmmmmm me gusta usar en la cocina el azafrán y el romero y el pimentón (dulce y picante) y sobre todo la nuez moscada... millones de sensaciones en mis papilas gustativas has activado querida amiga :)
ResponderEliminarte dejo mi mejor abrazo enterito pa'ti -estaré unos días fuera de juego ;)
Andamos dándole vueltas y vueltas a la cadena alimenticia?!?
ResponderEliminarYo pidiendo ser comida pedazo a pedazo, vos con tus sazones justos y los nuevos sabores.
Me gustó.
:)
Más que brillo, es el fulgor de esa pasión que se adivina latente bajo ese apetito sin fin, ese deseo de devorar aún en cámara lenta esa cintura que hace las delicias de todos los sueños.
ResponderEliminarY si de condimento se trata, un poco de imaginación es el mejor afrodisíaco para completar con eficacia un menu que ya de por si pinta exquisito.
Peregrinar por su talle con el sosiego y la quietud de ir a vivir al campo...solo deseaba que regresara su voz, la llevaba dentro de él, como un tesoro por indagar y acariciar.
ResponderEliminarBuscaba tranquilidad, después de los jarros de aguas frías...después de los vértigos restringidos, los oscuros y abnegados abismos.
Y siempre esa nuez moscada, ese punto de pimienta y de sal...esa nueva sorpresa, una caricia insospechada, un evento inesperado...
Una chispa a una hora indeterminada, un fulgor, una brisa marina, un reflejo de la luna en una breve noticia...un mensaje leve, esperado...añorado y abrazado con la pasión del que nunca abandonó la ilusión.
salud y buenos alimentos
ESI, has dado una receta bastante completa de una "clave" que esta por descifrar: el amor???
ResponderEliminarLa aderezas de condimentos varios: tecnologias, especias muy andaluzas,voces, roces y pasion.
No puede fallar.
Te deseo una buenas vacaciones.
Un abrazo
Toda una delicatessen de gourmet amatorio.
ResponderEliminar:)
Un banquete ideal para cualquier tipo de regimen.
ResponderEliminarNo queremos postre.No.
Ella es inteligente, tiene la clave para derribar todo tipo de murallas.
ResponderEliminarSabe muy bien lo que se hace.
Sensorial, apetecible, irresistible.
Muchos besos.
se me vino a la mente Como agua para chocolate de Esquivel, pues tus palabras sazonan muy bien las sensaciones al ojo lector
ResponderEliminarFelicitaciones, es un texto muy logrado
besitos y gracias por volver siempre
pasa un fin de semana precioso
desprende una belleza terrible este texto!
ResponderEliminarrealmente...
muchos besotes!!
clave especiada para destapar fantasmas.
ResponderEliminarbello, sensual relato.
besos*
hoy especialmente sentí, mientras te leía, que tengo que felicitarte por la forma en logras "complicar" los escritos. No sé si estas son las palabras correctas pero sí lo es el trasfondo, porque a ver, enroscar una historia lo hace casi cualquiera, pero vos lo hacés de una forma increible porque mi mente dispara (minimo) dos y hasta tres historias distintas que se desprenden de la primigenia original
ResponderEliminarplacer, como siempre. Un besote
Adhiero al comentario de Laura.Siempre se disparan historias diferentes y estimulan la imaginacion. Un beso.
ResponderEliminar¿La clave es la nuez moscada, el azafrán y el romero?, ¿o es la pasión envuelta de fantasía gastronómica que los dos tortolitos ponían a su historia de amor?
ResponderEliminarEstá muy bien la historia, muy sugerente.
Un abrazo
A veces nos alimentamos con fantasmas del pasado, sin tener en cuenta que el alimento, indiferentemente de las especias que le añadimos, nos transforma poco a poco a nosotros mismos en fantasmas. Un abrazo.
ResponderEliminarEstoy con Laura, respecto a como logras contar dos historias en una con los paralelismos adecuados entre una y otra.
ResponderEliminarRespecto al tema, de comer y comer... siempre hay apetito para lo uno y lo otro ;-))
Bss.