Aunque te quedes sin camino, sin asfalto que une las aldeas cibernéticas e incluso, habiéndose secado hace tiempo el propio césped que tupe el suelo, dificultando la labor de los que tiran del carro gastando sin moderación la escasa voluntad que sin ir más allá, enfilan las radiantes huellas que encuentran a su paso, siempre es dulce y apacible caminar descalza por estos andurriales pese a que los pies estén sucios. Yo, que solo tengo una vida, me subo a la joroba del carro mientras miro como los demás se sujetan a las tablas que domestican la parte más salvaje e incontrolable de las normas establecidas. Pero siempre encuentro un motivo que desencapota y libra de los pliegues de la ruta, llegando incluso a dificultar el paso, hasta descolgarme del pequeño armazón que ampara y protege como las palabras dichosas que hipnotizan los sueños.
"¿Quién no escribe una carta? ¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
S. Choabert
sábado, 22 de junio de 2013
sábado, 8 de junio de 2013
Cuerpo enlatado
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| En la caja, Ruth Bernhard |
domingo, 2 de junio de 2013
Derechos conculcados
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| Fernell Franco |
domingo, 26 de mayo de 2013
Desplomada de cautelas
Convéncete.
Hay cosas que no cambian.
Por mucho que haya avanzado el mundo, en estas lides, no
he de capitular sin condiciones.
María Rosal
jueves, 23 de mayo de 2013
¡Estamos hartos!
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| Mar nos invita a escribir sobre aquello de lo que estamos verdaderamente hartos, cansados y fastidiados. |
Entre la risa maliciosa, la indiferencia de los que nos gobiernan y el atroz sometimiento que sufrimos como una especie de estupro al experimentar el abuso de la imposición en cada uno de sus engaños, el espíritu del mal ataviado del hartazgo de los urbanitas y rurales de este país, deambula por las romerías acercándose cada vez más al santuario encendido con luces rojas de alarma. Hemos dejado de esperar con credulidad y cierta seguridad, que este sistema podrá proporcionar trabajo a los millones de desempleados que existen escuchando el crujir de sus huesos cada vez con más fuerza. Los que nos conducen por esta variante, se acorazan y protegen con planchas metálicas de las manos y voces necesitadas de sus aldeanos, permaneciendo cómodamente en su condición de casta privilegiada, lavando sus acciones en los anuncios de cielos azules. Mientras los suicidios se suceden bajo los ojos incendiados, los desahucios, los recortes en salud y educación, la emigración de los jóvenes, las evasiones fiscales junto con los paraísos, hace que el barro endurezca los pies, estorbando el paso que conduce a la única vía posible: los movimientos sociales llegan a su destino antes de ser agitados haciendo frente a la máscara y a la penuria.
De vez en cuando se necesitaba gritar y patalear para demostrar el enfado ante todo lo que nos está sucediendo.
domingo, 19 de mayo de 2013
Sueño de domingo
Ésta es la noche de Selene donde la luna, vestida con puntos negros como el lomo de una iguana, busca mudar su aspecto para alcanzar la vida eterna. El último sueño del domingo, con el que desafiar el semblante del lunes y esperarlo donde siempre y a la misma hora del amanecer. No aguantó a que el alma se durmiera, antes se encaprichó con la sencillez de la noche, en el ínterin busca entre las estrellas decidir un plan de fuga con el que escapar de una cárcel diferente y esperar una semana ligera. Durante la madrugada, comenzó por tabicar algunas poternas de la fortificación que daban al foso de arena donde caen las ilusiones saltarinas, continuó reculando con la minúscula lunación hasta llegar a recordar arterias suaves, por donde los hilos de la memoria se vuelven afilados como una fuga de Bach. El ciclo de las horas se suceden y el lunes se tropieza con la piedra, el papel y la tijera. En la bolsa de huida, el pedrusco aporta balasto a la mano con la que asentar y sujetarse a la tierra, el papel ofrece palabras con las que recibir bienvenidas, separaciones, idas y reapariciones y, la tijera censura y reprueba los actos.
sábado, 11 de mayo de 2013
Envenenamiento
De un modo instintivo, involuntariamente fue intoxicando poco a poco a su "hermana de tinta" con pequeñas dosis de realidad, alejándola de la utopía y la inventiva. Las palabras que proyectaba sus enredos, calzaban sus historias hasta reaparecer con mayor intensidad sin importarle el espacio que ocuparan. Aunque hubo momentos que parecían hermanas siamesas, unidas por el corazón, la experiencia y la apatía constituyeron argumentos suficientes para distanciar sus vínculos del tono y el color inicial. En cada esbozo propuesto para alcanzar mayor desarrollo que el logrado, suministraba a su hermana de leche, pequeñas dosis de una sustancia tóxica disuelta en el néctar que bebía, provocándole finalmente la muerte. Sin embargo, ambas conservaron la idea de ofrecer bocados destemplados, poco masticados y mal digeridos, donde sus descripciones llegaban a despistar perdiéndose por el camino. El tiempo no arregló nada pero puso a cada una de las intérprete en su sitio, mudando a la forma cerrada y pequeña de las palabras, sus dilatados pensamientos borrosos.
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