"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"

"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
S. Choabert

jueves, 18 de julio de 2013

Este jueves un relato: El pozo de los deseos



De camino a casa, vigilada por el hormigueo y entumecimiento de sus piernas que siente al final de cada día, busca entre sus bolsillos el mechero que camufló en su delantal mientras frotaba la última mesa de la terraza. A sus manos se dejó ver una moneda de 50 céntimos en cambio sus ojos se fijaron en una calcomanía con forma de estrella que encontró en el suelo. Al intentar recoger el adhesivo del asfalto, la moneda se coló por las rejas de la alcantarilla que arañaba sus sandalias. De repente se halló mirando a través de los pequeños barrotes pretendiendo encontrar la moneda entre las bolsas de basura y, en algún recoveco de su mente, imaginó que al acercarse al borde y formular un deseo, solo debería comprobar la cara sobre la que cayó la moneda para que sus antojos se satisficieran. Pero desde el suelo pensó en la cita de Han Yu: “Quien se siente al fondo de un pozo para contemplar el cielo lo encontrará pequeño”, por tanto, desde ese momento tuvo claro que los sueños solo se cumplen con esfuerzo, con la magia poderosa que otorga el ansía y con la visión abierta que hace entender lo de fuera como verdadero y provechoso.
 
Más deseos en el pozo de San

lunes, 15 de julio de 2013

SMS

   
                                                                  
“Si me dejas extirpar de cuajo cada una de las palabras que te he escrito, amigo mío, me harías muy feliz puesto que sabes que estoy satisfecho y muy complacido por el refuerzo y el aval que me has proporcionado. Quisiera precintar tu memoria para evitar que se abra antes de tiempo, esquivando la corriente que fluye debajo de tus pies y a la vez, hace temblar el asiento de mi sillón. Ella no pretendió separarnos, tan solo aplicó el rito establecido de ahuecar el ala hasta cortar los bordes de la misma, logrando que el importe de la cuenta ascienda a tu propia renuncia. No quiero que me odies, solo que continúes elaborando en el vacío, la tela que te envuelve hasta sacar todo lo que conserva tu abdomen desbaratando el melodrama y la adversidad. Aunque nunca inicié este armisticio al responder a tus señales, tan solo calmaba la sed de tus deseos en este intercambio de recados y peticiones para eludir ponerte a los pies de los caballos. Escucha hoy mi respuesta capitaneada ”.
 

miércoles, 10 de julio de 2013

Este jueves un relato: historia detrás de las pinceladas...

In a Summer Cottage, 1895, Konstantin Alexeievitch Korovin.


En la casa de verano abierta al bosque que arreboza mañosamente el lago como un mar cerrado, se autodefendía contra las agresiones del verano nórdico. En la noria inútil de esos días, se exhibe en ese momento íntimo de aseo personal en la primera hora de la mañana mientras su bebé aún duerme. Él desfloró sus últimas invenciones y como un monstruo de sueños, ella tomó la decisión de marcharse hasta caminar por la piel de tierra que guió sus pies al cobijo de madera del boscaje. El agua fría del aguamanil inicia el ritual de los actos en que se divide el manual esencial de establecerse y fijar su propia residencia alejada de la ciudad. Al abrir la puerta de madera, la luz anega la cabaña en usufructo, remendando la luminosidad hasta adelantarse a los demás matices. La mesa con restos de cena de la noche anterior, adorna la estancia irradiando luz al tiempo que la cortina que cubre la ventana, resguarda y escuda el sueño de su hijo bajo el tejado solitario. En este nuevo tiempo, ella despierta cada mañana en ese paraje dejándose mecer por la exuberante floresta. El invierno vuela lejos resbalándose por el fango de la historia natural.


Más historias pictóricas en la que disfrutar de un lienzo o un grabado o un dibujo en casa de Neogeminis
 
 

sábado, 6 de julio de 2013

Afelio

 
Hoy es el día en el que la Tierra está más lejos del Sol y sin embargo, siento tu cercanía y el efecto inmediato de los pasos lentos en tu sonrisa loca. El eje de inclinación del globo sensiblero, desviado 22º y soldado secretamente a los bordes de este amor ligero, filtra tu silueta en medio de montañas de intereses  hasta disminuir la distancia que hay entre mis yemas y tu foco. Y en esta cita de hoy, donde las pruebas de gravitación me hacen trepar en dirección a esa fuerza central que ejerce la estrella  de tu corazón, logra reducir la velocidad de mi cuerpo en este montaje cuanto más se ajusta al desorden de amor que tiene reflejo en la lejanía. Así te escapas de mi memoria, por la trayectoria más corta que da salida a la excitación.

jueves, 4 de julio de 2013

Danza africana


Con las manos en la cintura, cierro un ojo y luego otro mientras miro cautelosamente como te acercas arañando el suelo como un lobo. Desde tu guarida y acostumbrado a no devorar íntegramente a tus presas, separo mis piernas y flexiono las rodillas buscando un movimiento sincronizado de los cáncamos dentro de las armellas hasta sacudir mis nalgas, rebotando el zarandeo llegando a diseminar el bamboleo de la pelvis. La Mapouka suelta los tornillos de mi interior a la vez que mis caderas giran sugestivamente frente a tu cara que esconde tu trote lobero, al tiempo que haces prospecciones futuras a partir de los indicios que encuentras. Y antes de jugar, siento como tus muslos internos se acuclillan, desviviendo el interés por saltar sobre ti mismo cuanto más dejas caer tus insondables deseos, incluso desenmascaro los pedazos rotos de algunos de tus antojos. La única escena palmaria, la retirada de tu sombrero para que pueda reconocer tu mejor aspecto.

domingo, 30 de junio de 2013

Días estivales


Con las pupilas contraídas por la luz del sol, el dorso de ambas manos protege la vista de la estrella flameante a la vez que las piernas guarecen mi sexo maitinero y la cabeza noctámbula, dilata el tiempo para disfrutar del verano. No deseo buscar el modo de trazar la línea entonada del futuro inexistente en la paleta de fisión colorida de los días bochornosos. En una especie de collage, encajo poco a poco ruedas en un eje imaginario de parataxis por el que subo, bajo, escalo y consiento excesivamente a los recuerdos tanto azucarados como con sabor agrio. La técnica anti-aura de trozos tornasolados de la memoria estival, describe la reacción de momentos suaves y apacibles evitando sobre todo, la trampa y el enredo iconográfico de imágenes que confunde el impacto en el ánimo. Suben las temperaturas y las ideas yuxtaponen colores armonizados en la calima hasta multiplicar la liberación de imágenes metafóricas de un mañana panorámico y todo, para agarrar con fuerza la protección de las visiones coloridas en los días de canícula insoportable mediante la memoria intermedia del anti-shock.


¿Qué tal si yo me excitara con palabras en apariencia inocentes
como «difuminar», «rosado» o
«extrapolar»?
¿Qué tal si yo manipulara la conversación con la expectativa
de que otros pronunciaran estas palabras?

Rae Armantrout


sábado, 22 de junio de 2013

Volver a deleitarme


Aunque te quedes sin camino, sin asfalto que une las aldeas cibernéticas e incluso, habiéndose secado hace tiempo el propio césped que tupe el suelo, dificultando la labor de los que tiran del carro gastando sin moderación la escasa voluntad que sin ir más allá, enfilan las radiantes huellas que encuentran a su paso, siempre es dulce y apacible caminar descalza por estos andurriales pese a que los pies estén sucios. Yo, que solo tengo una vida, me subo a la joroba del carro mientras miro como los demás se sujetan a las tablas que domestican la parte más salvaje e incontrolable de las normas establecidas. Pero siempre encuentro un motivo que desencapota y libra de los pliegues de la ruta, llegando incluso a dificultar el paso, hasta descolgarme del pequeño armazón que ampara y protege como las palabras dichosas que hipnotizan los sueños.