"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"

"¿Quién no habla de un asunto muy importante, muriendo de costumbre y llorando de oído?"
S. Choabert

miércoles, 10 de julio de 2013

Este jueves un relato: historia detrás de las pinceladas...

In a Summer Cottage, 1895, Konstantin Alexeievitch Korovin.


En la casa de verano abierta al bosque que arreboza mañosamente el lago como un mar cerrado, se autodefendía contra las agresiones del verano nórdico. En la noria inútil de esos días, se exhibe en ese momento íntimo de aseo personal en la primera hora de la mañana mientras su bebé aún duerme. Él desfloró sus últimas invenciones y como un monstruo de sueños, ella tomó la decisión de marcharse hasta caminar por la piel de tierra que guió sus pies al cobijo de madera del boscaje. El agua fría del aguamanil inicia el ritual de los actos en que se divide el manual esencial de establecerse y fijar su propia residencia alejada de la ciudad. Al abrir la puerta de madera, la luz anega la cabaña en usufructo, remendando la luminosidad hasta adelantarse a los demás matices. La mesa con restos de cena de la noche anterior, adorna la estancia irradiando luz al tiempo que la cortina que cubre la ventana, resguarda y escuda el sueño de su hijo bajo el tejado solitario. En este nuevo tiempo, ella despierta cada mañana en ese paraje dejándose mecer por la exuberante floresta. El invierno vuela lejos resbalándose por el fango de la historia natural.


Más historias pictóricas en la que disfrutar de un lienzo o un grabado o un dibujo en casa de Neogeminis
 
 

sábado, 6 de julio de 2013

Afelio

 
Hoy es el día en el que la Tierra está más lejos del Sol y sin embargo, siento tu cercanía y el efecto inmediato de los pasos lentos en tu sonrisa loca. El eje de inclinación del globo sensiblero, desviado 22º y soldado secretamente a los bordes de este amor ligero, filtra tu silueta en medio de montañas de intereses  hasta disminuir la distancia que hay entre mis yemas y tu foco. Y en esta cita de hoy, donde las pruebas de gravitación me hacen trepar en dirección a esa fuerza central que ejerce la estrella  de tu corazón, logra reducir la velocidad de mi cuerpo en este montaje cuanto más se ajusta al desorden de amor que tiene reflejo en la lejanía. Así te escapas de mi memoria, por la trayectoria más corta que da salida a la excitación.

jueves, 4 de julio de 2013

Danza africana


Con las manos en la cintura, cierro un ojo y luego otro mientras miro cautelosamente como te acercas arañando el suelo como un lobo. Desde tu guarida y acostumbrado a no devorar íntegramente a tus presas, separo mis piernas y flexiono las rodillas buscando un movimiento sincronizado de los cáncamos dentro de las armellas hasta sacudir mis nalgas, rebotando el zarandeo llegando a diseminar el bamboleo de la pelvis. La Mapouka suelta los tornillos de mi interior a la vez que mis caderas giran sugestivamente frente a tu cara que esconde tu trote lobero, al tiempo que haces prospecciones futuras a partir de los indicios que encuentras. Y antes de jugar, siento como tus muslos internos se acuclillan, desviviendo el interés por saltar sobre ti mismo cuanto más dejas caer tus insondables deseos, incluso desenmascaro los pedazos rotos de algunos de tus antojos. La única escena palmaria, la retirada de tu sombrero para que pueda reconocer tu mejor aspecto.

domingo, 30 de junio de 2013

Días estivales


Con las pupilas contraídas por la luz del sol, el dorso de ambas manos protege la vista de la estrella flameante a la vez que las piernas guarecen mi sexo maitinero y la cabeza noctámbula, dilata el tiempo para disfrutar del verano. No deseo buscar el modo de trazar la línea entonada del futuro inexistente en la paleta de fisión colorida de los días bochornosos. En una especie de collage, encajo poco a poco ruedas en un eje imaginario de parataxis por el que subo, bajo, escalo y consiento excesivamente a los recuerdos tanto azucarados como con sabor agrio. La técnica anti-aura de trozos tornasolados de la memoria estival, describe la reacción de momentos suaves y apacibles evitando sobre todo, la trampa y el enredo iconográfico de imágenes que confunde el impacto en el ánimo. Suben las temperaturas y las ideas yuxtaponen colores armonizados en la calima hasta multiplicar la liberación de imágenes metafóricas de un mañana panorámico y todo, para agarrar con fuerza la protección de las visiones coloridas en los días de canícula insoportable mediante la memoria intermedia del anti-shock.


¿Qué tal si yo me excitara con palabras en apariencia inocentes
como «difuminar», «rosado» o
«extrapolar»?
¿Qué tal si yo manipulara la conversación con la expectativa
de que otros pronunciaran estas palabras?

Rae Armantrout


sábado, 22 de junio de 2013

Volver a deleitarme


Aunque te quedes sin camino, sin asfalto que une las aldeas cibernéticas e incluso, habiéndose secado hace tiempo el propio césped que tupe el suelo, dificultando la labor de los que tiran del carro gastando sin moderación la escasa voluntad que sin ir más allá, enfilan las radiantes huellas que encuentran a su paso, siempre es dulce y apacible caminar descalza por estos andurriales pese a que los pies estén sucios. Yo, que solo tengo una vida, me subo a la joroba del carro mientras miro como los demás se sujetan a las tablas que domestican la parte más salvaje e incontrolable de las normas establecidas. Pero siempre encuentro un motivo que desencapota y libra de los pliegues de la ruta, llegando incluso a dificultar el paso, hasta descolgarme del pequeño armazón que ampara y protege como las palabras dichosas que hipnotizan los sueños.

sábado, 8 de junio de 2013

Cuerpo enlatado

En la caja, Ruth Bernhard
Encontró un modo de exponer su cuerpo, como un envase lleno de repertorios con la altura justa y una lengüeta de apertura cada vez más estrecha, dando en el punto fijado del escondrijo perfecto el lugar donde conceder y positivar sus negativos mediante contacto a través de carteles. Para presentar puntual el cartulario en el que descodificar parte de la decoración de esa especie de estuche embutido, preparaba un baño de sal común donde introducirse y sensibilizar el papel. Poco a poco se fue alejando de marcos y cristales que silenciaban la verdadera disposición de las partículas que definían sus curvas, desatendiendo el  alabeo que la humedad de los años dejó en su cáscara. Buscaba una imagen deseable como el auténtico sonido de la campana de la buena suerte del templo Foquuan resistiéndose a la colonización de la expresión erótica y sexual.

domingo, 2 de junio de 2013

Derechos conculcados

Fernell Franco
Con el ombligo arrugado y el puño sujeto a la correa del bolso, su cuerpo gira hacia otro lado al escuchar el sonido del móvil aún sabiendo que tiene prohibido portar y esconder el pequeño teléfono. A lo lejos, la furgoneta de los días pares se acerca hasta ellas para brindarles café y bollos con los que reconfortar sus cuerpos desmoralizados. El lema que preside su discurso desde que comenzó a caminar por estas calles, está presente todas las jornadas antes de comenzar la noche: "Suecia aprobó una ley que penaliza la compra de servicios sexuales y despenaliza la venta de dichos servicios" y se pregunta, "¿y ésto no sería posible en mi país?". Pero la realidad es, que su sistema de producción es incesante durante veintiún días seguidos, tan solo descansa durante la menstruación. Ella sabe que este asunto es desolador, es un sexo en el que no cabe la fantasía, dispensado de glamour y atractivo, plagado de miseria y suciedad, pero es la vida que ha elegido 'Ni víctimas, ni esclavas, nosotras decidimos'.